Ex Machina no deja de ser un cautionarytale para evitar que Sundar Pichai nos escuche hasta en el baño. Aunque ya puestos, yo creo que los de Google se tomarían el tiempo de ponerle piel en el cogote a los androides que preparen. Cierto es que, visto lo visto, los robotitos de Musk no tienen ni medio centímetro de cutis. Es igual. La peli es tremenda y nos convence de que lo primero que tendremos que hacer con nuestros amiguitos robot es programar una coreo funky y bailarla coordinados.
Para los interesados, hay una (pseudo) secuela bastante floja (en mi opinión de simple peasant), y alemana, en la que ya se comercializan en periodo de prueba a los chiquitos robot. En esta parece que los ha programado Woody Allen en vez que Oscar Isaac. Se llama «Im your man» en idioma del recién coronado Carlitos; y «El Hombre Perfecto» en cristiano. En Alemán no sé su título y no lo voy a buscar para este desgraciado post de estreno. El problema de esta peli es que camina la fina línea entre «peli alemana» y «peli alemana para después de la comida en antena 3». Hmm. Ah, el robotito es Dan Stevens, aunque debió haber sido Freddie Highmore.
Para los que sigáis interesados en este subgénero, hay una secuela a la secuela, extrañamente anterior a la precuela y su secuela (vibes de star wars incoming), de un tal Mr. Spielberg. Aquí la chifladura es absoluta, y el chavalito que pone la voz a Sora en Kingdom Hearts corretea por el monte sin mucho atinar y tiene varias aventuras de rascarse fuerte las barbillas. Esta es «A.I» y ya la habréis visto.
La precuela a la precuela de la secuela de la secuela, y precedente en el tiempo a todas ellas la tenemos en Blade Runner que es palabrita del niño Jesús y de la que no hablaré.
Por haber hay interminables ajos en la ristra de las pelis sobre androides con piel suave. Ojito que el tema de la piel suave es clave, porque excluye de esta ristra pelis como «2001: Odisea en el Espacio»; «Her»; «Chappie»; o «Los Mitchell Contra las Máquinas» (peliculón «Los Mitchel Contra las Máquinas»). Volviendo a los robots de piel suave (o no tan suave) podríamos hablar desde «Terminator(s)»; «Metropolis» hasta, si me apuras, las infames aventuras de «Scooby Doo» del 2002 (aquí la IA es más bien un cachorro perverso, pero haremos la vista gorda), pasando por el «Hombre Bicentenario».
Pero ahora, el esperado y anticipadísimo clímax del post.
¿Es Guy (de «Free Guy») una I.A. de piel suave? ¿Califica como objeto de este post?. Estas son preguntas importantes, sabe usted.
El muñequito en efecto es inteligente (y guapetón), pero es una tira de código. Vale, con ánimo aventurero, pero tira de código se queda. Aquí hay un giro inceptionesco o Nolanero. Es decir: Estamos bajando a un nivel aún más profundo que los normalmente tratados en estas otras cintas de androides que quieren ser humanos. En este estadio de abstracción inútil y aparentemente palomitera, tenemos incluso un nivel más de impostada filosofía de baratija. En este caso no se debate únicamente si una I.A de piel suave puede tener consciencia (pseudo)humana y por consiguiente (pseudo)derechos. Aquí se hace necesario no sólo aceptar ese salto mortal, pero sumarle una pirueta de abstracción doblemente estúpida al deber conceder esa misma consideración a un muñeco que solo tiene piel suave dentro de un videojuego, en formato JPG (discúlpenme los desarrolladores digitales, porque bien se que en un juego «Guy» no estaría en JPG, pero creo que nos entendemos). Ello exigiría una capacidad empática de Super Saiyajin 2 o 3 al menos.
A Guy no podemos cogerle los mofletes.
¿Podemos dar por buena la humanidad de un monigote que no va si quiera a posarse en el suelo?
¿En este multiverso de las pieles suaves… es Guy igual de «humano» que un replicante?
Ojo porque aquí entraríamos ya en un clasismo de segundo nivel, distinto en esencia al que ya se viene planteando en «Blade Runner» y «Blade Runner 2049». En este caso la diferencia no está en si un androide es más brillante que otro, o más educado. ¡Aquí hay un muro de píxeles de por medio!
Pero la pregunta Game Over aparece al salir del universo de las pieles suaves. Supongamos por un segundo que un replicante es más humano que Guy. Ahora la pregunta es…
¿Es Guy menos humano que un replicante, pero más humano que la voz de «Her»?
Uhh uh uh… La metralleta que no cesa. Siguiente:
¿Son igual de humanos Guy y el holograma de Ana de Armas en «Blade Runner 2049»?
¿Y qué hay de Emmet en la lego película? ¿Son acaso los lego menos «humanos» que Alicia Vikander en Ex Machina?
Ya el hilo parece que se cortó hace tiempo.
Creo yo que en la pirámide de las IA humanoides, damos a las de piel suave una posición de primus inter pares totalmente arbitraria. Diantres, yo veo más humana a Her que al maldito Dan Stevens (en la peli esta alemana que os comentaba).
La apuesta de «Free Guy», por lo tanto es doblemente chunga, y exitosa. Extrañamente consigue que nos de la misma ternura un jovenzuelo con pelo lacio y cara de bueno, y palpable, que una especie de superhéroe digital.
Reíd (y con razón) porque no habré trasladado el grano fino de lo que está sucediendo. Pero internamente sé que más de uno habrá cogido el hilo de esta propuesta.
