Después del verano, se retoma con ahínco notable (pero seguramente insuficiente) la rutina y los deberes que esta impone. Sí, sí, hablamos de los tedios, los emails y los atascos de camino a la oficina. Pocos se alegrarán de ver venir a septiembre, pobrecillo, que tampoco tiene culpa.

Pero entregados como estamos todos ante estos sucesos tan inevitables como poco emocionantes, agarrémonos a un clavo ardiendo. Eso es, busquemos un asidero al que asirnos y que nos ayude a dar la bienvenida al otoño y estas miserables cosas. En este caso, el clavo ardiendo al que hacía referencia no es un clavo, pero sí que arde bajo el sol abrasador del lejano oeste.

Lo que a mí me salva un poco son las pelis. Y en concreto en estas fechas, las pelis del Oeste.

¡¡Me gusta este chico!! – Leonardo DiCaprio comparte nuestro gusto por los pistoleros y justicieros malolientes.

Dile a tu cuñada que no te venga con Mujercitas de Gerwig, o con Nothing Hill, o con el Club de los Poetas Muertos (todas ellas pelis geniales). Nos gusta Peter Wier, y nos gusta el rollito otoñal y todo el meollo. Pero está ya muy reivindicado, no necesita nuestro apoyo. Que me aspen si el gran «Meta» no me ha bombardeado con ya unos cuantos videos de «Top pelis de otoño», que suelen incluir las arriba citadas. Bien por ellas y bien por nosotros al verlas y disfrutarlas. Pero aquí venimos a dar la lata, no las palmas.

Lo que necesita tu otoño es un giro de 180 grados, y enchufarse en la pantalla a un John Cleese haciendo de Sheriff, a James Caan de esbirro de John Wayne, o a Dean Martin haciendo de un pistolero tan letal como «Borrachón». Lo que necesita tu otoño es meterte un chute de pelis del Oeste.

Y tú, desvalido internauta, si es que estás ahí, aunque sé que no estás ahí (se complica la narrativa negando la existencia el narrador a un necesario lector… ¡¡se vuelven todos locos!!), dirás: ¿y por qué el Oeste?. Y esa es una muy buena pregunta, a la que ahora doy respuesta. Antes, una foto de mi pistolero favorito.

¡Toma ya! ¡Pero si no es John Wayne!

En efecto, no es John Wayne. Es Kevin Kline en Silverado, y hace un papel fantástico en una peli fantástica.

Volviendo al por qué de las pelis del oeste en estas fechas, pienso que es un momento idóneo para meterte en el género por los siguientes motivos:

  • Verás a John Wayne haciendo lo suyo, y podrás entender a tu abuelo cuando dice cosas como: «Este se cree que es John Wayne».
  • Son pelis, por lo general, bastante escapistas. De aventuras autocontenidas, con bastante humor canalla y de puro entretenimiento. Perfectas para desconectar y olvidarte de que mañana tienes que hacer todo lo que hoy has dejado sin hacer.
  • Hay de todo, pero muchas de ellas no son de muy larga duración. Muy indicadas para poner antes de ir a la cama sin sacrificar horas de sueño en exceso. Así a bote pronto, «Solo ante el peligro» o «Río Grande» apenas superan la hora y media, y se hacen cortas.
  • Hay pistoleros que montan a caballo y tienen mejor puntería que tu primo pequeño en el Call of Duty, que molan mogollón y dicen frases lapidarias después de disparar.
  • Aún siendo pelis de aventuras en esencia, puedes encontrar moralejas agradables sin que te las metan a calzador como en algunas muy nuevas y muy taquilleras películas que no se citarán en este post. Lo que importa es la historia, y que la historia entretenga y funcione.
  • A veces un pistolero tiene tan buena puntería que otros pistoleros con fama de ser los mejores alucinan tanto como el espectador. Estos sorprendidos suelen ser los malos, que aunque también tienen muy buena puntería la tienen menos rápido que los buenos, y acaban agujereados para gran dicha de nosotros los televidentes.
  • Muy a menudo, las bandas sonoras son de lo más maravilloso que puedas escuchar. Si nos metemos en los Spaghetti Western nos hinchamos a Morricone, así de entrada. Pero incluso las menos afamadas melodías de la frontera tienen algo de épica y magia que es inigualable. ¿De las favoritas mías? Os cuento más abajo.
  • Ah! a veces los pistoleros no solo tienen buena puntería y son muy raudos, pero también son muy gallardos y muy galanes y algo toreros, y se ennovian con alguna dama. Anacronismos a parte, les suele quedar muy bien el ligoteo al más puro estilo 007.
  • Dentro del género, hay de todo un poco. Desde las más políticamente incorrectas pelis de cazar indios por el desierto, hasta los westerns crepusculares más maduros, puedes encontrar tu parte del oeste favorita y meterle caña. Eso sí, a los Ken pistoleros no te los quitas de encima ni con lejía.

Seguiría con la lista de la compra, pero no me apetece.

Cumple 70 años “High Noon”, la historia del sheriff que quedó solo ante el  peligro - El Litoral
Yo, si fuera Gary Cooper, ofendido porque nadie quiere ver pelis del oeste conmigo. Mis amigos me miran con profundo asco.

Lo que queda claro es que si tienes las palabras de este pobre vaquero en algún mínimo grado de consideración, deberías darle una oportunidad al oeste. Te aseguro que es mucho más que la mugrienta sección del parque de atracciones donde a todo le ponen Buffalo Bill.

Pero como sé que no se me suele atender, haré un esfuerzo por facilitar la vida a aquel lector (ese que hemos quedado en que no existe) que esté dudando si meterse o no una dosis de Western este maldito septiembre. Lo que sigue es una discreta, poco ambiciosa y bastante comercial lista de pelis del oeste que creo que a la gran mayoría de los espectadores les gustarían. No considero que sean «las mejores». De hecho, no hay algunas que tengo por favoritas, como Centauros del Desierto, la Diligencia, o Butch Cassidy and the Sundance Kid. He tratado de centrar el tiro en unas cuantas que creo muy fáciles de asimilar y disfrutar. Espero que no os las perdáis antes de entrar en el territorio Love Actually este noviembre. Aquí van! (sin orden de prelación alguno):

  1. Silverado (1985). Ya la adelantaba antes. Una evidencia de que por mucho que se quiera matar al género, el Oeste siempre resiste. Un reparto estelar y una aventura que funciona muy bien te tendrá con ganas de montar a caballo y librar justas causas.
  2. Misión de Audaces (1959). No puedo hacer una lista solo de pelis de John Ford, pero algunas van a caer, aviso. Esta es un clásico instantáneo que fluye fantásticamente y cuando te quieres enterar se te ha terminado John Wayne y quieres más.
  3. Los Siete Magníficos (1960). Esta tiene el mejor tema del Oeste que se me puede ocurrir (reñido con el de Silverado a mi gusto). Si te chiflaron Sturges y Bernstein en la Gran Evasión, esta es tu peli. Aventura pura y dura con Steve McQueen robando el protagonismo a un genial Yul Brynner.
  4. El Hombre que Mató a Liberty Valance (1962). Si hubiera orden de prelación, en casi todas las listas de pelis del oeste esta saldría la primera, y con razón. Es cine en su máxima expresión del maestro Ford dando caña a diestro y siniestro, con una de las mejores duplas del Oeste en John Wayne y James Stewart. Magistral.
  5. El Dorado (1966). Subamos la apuesta! adiós a las duplas. En esta hay un trío de ensueño con James Caan, John Wayne y Robert Mitchum que nos deja sin habla. De todas las de esta lista, tal vez sea la que más gracia tenga. Su trama va a lo que va. No engaña a nadie y no hace falta. Sin pretensiones locas se puede hacer muy buen cine.
  6. Por un Puñado de Dólares (1966). Épica hasta más no poder, no os perdáis a Clint Eastwood con cara de mala leche dos horas disparando como un poseso pero con mucha elegancia.
  7. The Harder They Fall (2021). Esta va para los que no quieren pelis antiguas. Muy cool, el oeste de Spike Lee más o menos.
  8. Solo ate el peligro (1952). No me enrollo en la locura que es esta peli y su fotografía y todo el lío. Diré que tenemos a Gary Cooper y a Grace Kelly y eso debería ser bastante.
  9. Rango (2009). Pienso poner Rango en la misma lista que «El Hombre que Mató a Liberty Valance», y nadie puede pararme.
  10. El Bueno, el Feo y el Malo (1966). El culmen del Spaghetti Western. No se puede molar más que esta peli, y a los demás, que les den.
  11. Los Odiosos Ocho (2015). El Western a lo Agatha Christie mega sangriento de Don Tarantino. Podríamos meter Django en vez, pero me apetece más recomendar esta. De nuevo, creo que Django no necesita mucho mi encomienda.
  12. Río Bravo (1959). ¿Dean Martin haciendo de pistolero con resaca permanente? ¡Por qué no! Un clásico donde los haya. La trama la verdad que nos da un poco más igual, lo que encandila son las interpretaciones y el carisma de los protagonistas.

Se acabó la lista, que empieza la final del Grand Prix del verano, y un servidor tiene una cita con Ramonchu.

El Oeste no es solo de John Wayne (aunque un poquito sí), también es tuyo y mío. El cine del Oeste es el cine en sí mismo, y es accesible a todos nosotros. Es el relato fundacional del mito de la América que tanto cine nos da. Por eso creo yo que si quieres entender el cine de Hollywood, y las historias que nos cuenta, es importante conocer cine del Oeste. Y cursiladas a parte, a todos nos viene bien de cuando en cuando perdernos en intrigas y salones de la frontera. Lo mejor de todo es que hay casi infinitos títulos por ver y disfrutar. Comencemos por estas 12, y sigamos por tantas otros que no hemos citado bien por no haber visto, bien por no habérsenos ocurrido.

El crack no es Landa (que también). ¡El crack es John Wayne!