Nadie se sorprenderá si confieso ser un fanático de Regreso al Futuro (en sus tres acepciones). Y digo que nadie se sorprenderá por dos motivos: (i) porque lo digo cada dos por tres; y (ii) porque Regreso al Futuro (1985) es Regreso al Futuro.

Pero siendo sinceros, de lo que soy fanático es de los viajes en el tiempo. En especial si me los ponen en 24 fotogramas por segundo y en la gran pantalla. O en la pequeña si hace falta. Es decir: que me pierden las chifladuras espacio temporales, y que como este blog lo regento con mano de hierro y con poco criterio, allá que voy con este tema.

La ofi de Doc (regreso al futuro). Buen trabajo del becario dándole a las manijas para marcar las 8.

Hablábamos el otro día sobre la pesca de ideas. Pues bien, esta idea la pesqué viendo Dark (2019), en Netflix. Estaba disfrutando a costa de estos pobres chavalitos alemanes que las pasan canutas en su pueblecillo Stephen-Kingiano (porque pobrecillos, que si secuestro por aquí; asesinato por allá… los ochenta… bicicletas….) cuando caí en la cuenta de que algo no me acababa de cuadrar. O tal vez si me cuadrara todo, pero hay algo que me empezó a causar bastante gracia.

Como en casi todas las pelis (o series) de viajes en el tiempo, el propio acto de viajar en el tiempo en Dark empieza siendo bastante dramático. Hasta traumático según para quien. Y oye, esto es normal. Los viajes temporales suelen estar rodeados por un aura de misterio y secretismo muy marcado… Dependiendo de como se trate la paradoja que el viaje en el tiempo nos plantea en nuestras cabezotas cuadradas, el drama se centra en distintos puntos, todos con implicaciones muy gordas:

  • En Regreso al Futuro nadie puede enterarse de que Marty es de los 80, o se nos borra de la icónica foto de familia, y nos quedamos sin solo de guitarra en el baile de instituto.
  • En Primer (2004) hay que andarse con ojo porque como te despistes tu amigo te hace el lío y tú mismo te secuestras. Bastante radical si lo piensas.
  • En Tenet (2020) está en juego, más o menos, todo el Planeta Tierra. Mega drama.
  • En Cuestión de Tiempo (2013) un simpático joven se juega la relación con su novia, la vida de su hermana, su relación con su padre…

Y en todas ellas como elemento común esta el: uuuuhhhhh… ¡están viajando en el tiempo! ¡Qué raro y misterioso!

Y en efecto, es raro y misterioso, faltaría más.

Pero en Dark (que me está gustando, todo sea dicho), lo de viajar en el tiempo… al final no es ni tan raro ni tan misterioso, ¿no? Y eso que lo intentan.

El despacho del «Doc» de Dark. Parece que la historia se repite…

Lo que pasa en Dark es lo siguiente: en tres temporadas que dura, es complicado mantener el elemento «uhh» con todo el peso dramático que quiere conllevar. Pero además, el tema es que al final todo el reparto sabe lo de los viajes en el tiempo. Lo que suele ser algo muy secreto, reservado a unos pocos, lo sabe el pueblecito entero. Y claro, así de primeras no me convencía este approach. ¿Qué gracia tiene viajar en el tiempo si no es mega misterioso? Pero con un poco más de sosiego, lo que me parece raro es lo que pasa en el resto de pelis. Es decir, que ni el Tato sepa lo de los viajes en el tiempo. Esa es la verdadera paradoja de las pelis de los viajes en el tiempo, y la desesperanzada tesis de este post.

Después de todo, siendo como somos de torpes los seres humanos, a la mínima que se inventase alguien algún modo de viajar por el tiempo artificialmente, ya lo sabrían desde Cádiz a Montpellier. Lo de guardar secretos no va con nosotros, y mucho menos si tenemos que guardarlos en varios momentos distintos de la historia a la vez. Por eso pienso yo que los almanaques deberían prohibirse de inmediato, no vaya a ser.

Y es que de entre todas las pelis que conozco de viajes en el tiempo (que son algunas), reina el secretismo y el misterio.

Reina en el género: línea temporal determinada: véase, Dark, o Doce Monos (1995)

Reina el el género bucle temporal: véase, Palm Springs (2020), El Día de la Marmota (1993) o Al Filo del Mañana (2014).

Reina en el género paradoja temporal loca: véase, Regreso al Futuro.

Y lo que me extraña es que no se me ocurra ninguna película en la que el viaje en el tiempo sea Common Knowledge. Cuidado, porque esto que digo exige que la gente sepa sobre los viajes en el tiempo, más o menos, en toda época. Que se inventen en 2074, pero estén prohibidos y nadie de los noventa sepa de ellos no me vale. Si se inventan los viajes en el tiempo con el concepto Delorean, antes o después (jeje)… ¡Lo debería saber todo hijo de vecino!

Y de ahí mi pregunta que titula este post: ¿Dónde andan los viajeros del tiempo? Si no los conocemos… ¿será porque no los hay? Qué se yo…

¡Cuidado! ¡Sean Connery con una espada!

¡Ajá! pensarás, riéndote de las sandeces estas sobre los viajes en el tiempo: ¿Y qué hay de los que solo viajan al futuro?

De esos paso a hablar ahora, amigo internauta.

A estos es verdad que no tendríamos por qué conocerlos. Después de todo, si solo viajan de su presente a su futuro, tendríamos difícil dar con ellos. A no ser… que caigamos en el medio de su viaje. Bienvenidos a Highlander (1986) insospechada peli de viajes en el tiempo.

Para los despistados, o la gente con paladar refinado: Highlander va de una especie de rivalidad entre unos señores más o menos inmortales que de vez en cuando se cortan la cabeza el uno al otro. Pues bien, al ser inmortales, estos espadachines musculados y saltimbanquis se convierten extrañamente en viajeros del tiempo. Vale, van lentito, pero sin pausa. Así, pasan del ambiente Braveheart a la era Phil Collins a paso de tortuga, pero implacables. No viajan en el tiempo más espectacularmente que tú y que yo, pero sí más rato. Así que les consideraremos viajeros del tiempo cualificados.

Pues si estos existieran, creo yo que se habría corrido igualmente la voz, mira tú. La única opción de que no les conociéramos ya es que aún no se hayan hecho inmortales. También puede ser.

Otros posibles candidatos a viajeros del tiempo, y por cierto, muy cinematográficos, son los viajeros espaciales, como Charlton Heston o Matthew McConaughey. En el Planeta de los Simios (1968) y en Interstellar (2014) respectivamente, estos intrépidos exploradores espaciales se las ven con las leyes de la física y acaban viajando al futuro bastante rápido. Más o menos lo mismo le pasa a Buzz en Lighyear (2022). Estos tal vez sean los mejores candidatos a poder mantener en secreto el lio padre del viaje en el tiempo. Principalmente porque andarían en una lata de sardinas en una galaxia muy muy lejana, y lo mismo nadie les tendría muy en cuenta hasta su regreso.

Pero incluso dando por buenos estos viajes en el tiempo, no me quito la espinita de los viajes marcha atrás. Si la tecnología del Proyecto Adam (2022) se inventase en algún momento, lo debería ya saber hasta el Mark Ruffalo pre-vengadores.

Amy Adams se pregunta si realmente salió en The Office, o si lo soñó.

Y cuando parece que todo está perdido, como siempre, Denis Villeneuve viene a poner orden.

Hay un formato de viaje temporal que bien podría darse sin que ninguno nos acabemos de enterar del todo. Precisamente, porque no se trata de un viaje temporal as is.

En Arrival (2016), el punto clave que desvelan los pulpos espaciales a Amy Adams es que deje de ser cabezota, y que se olvide de lo de pintar el tiempo en línea recta. Ni para delante ni para atrás. A Amy Adams se le iluminan las ideas y habla con un señor chino en varios momentos a la vez. Y Chimpum, se soluciona lo de los alienígenas.

Veo en Arrival, extrañamente, la aproximación más verosímil a los «viajes» temporales en lo que a su conocimiento público se refiere. A fin de cuentas, no es que Amy Adams esté viajando en el tiempo. Realmente lo que tiene es un conocimiento del pasado y del futuro bastante extraño, y porque se lo han explicado unos bichos extraterrestres a ella en unas clases particulares. Aquí no veo motivo para que nadie se entere de qué va el asunto ni intente ganar apuestas y montarse imperios turbios al más puro estilo Biff Tannen. A no ser que la gente sea capaz de entender el librito este que publica Amy Adams sobre los circulitos.

Tres amigos ven una peli de viajes en el tiempo. No les convence que nadie sepa que los viajes en el tiempo existen.

Concluyendo:

  • Me encantan las pelis de viajes en el tiempo.
  • No acabo de comulgar con que, suponiendo que los viajes en el tiempo existan en el contexto de una peli, nadie lo sepa (excepto el protagonista y unos pocos amigotes).
  • El último punto entiendo que implica que no creo que nunca se haya inventado el viaje en el tiempo concepto Delorean (o ya lo sabríamos).
  • Arrival es un peliculón.
  • Amy Adams es una pedazo de actriz.

Ah! y mis dieces a Dark por hacer vox pópuli de sus dramáticos viajes en el tiempo. Al menos en el pueblecito de Winden.